sábado, 9 de octubre de 2010

-/-Mea culpa-/-

Yo confieso ante ti, ángel todopoderoso,

Y ante los ojos del mundo,

Que he errado de pensamiento, palabra y obra;

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Por eso ruego para que desaparezca el monstruo y sus demonios.

A las lágrimas, al recuerdo y al perdón

Pido Intercedan por mí ante él, mi señor.

Que así sea.

martes, 28 de septiembre de 2010

-/-Despedida-/-

Se me queman los labios

¡Se me queman!

Con estas ganas ardientes de dar rienda suelta,

A las confesiones en sus ojos.

 

¡Que brinden conmigo las rosas!

Celebremos esta noche su partida;

Que se mueran esta noche en mis cabellos

Las ganas de fundirme en sus caricias.

 

Se irán secando mis aguas,

Sin poder extinguir tus fuegos.

Hay un adiós que reza,

En el velorio de mis sueños.

viernes, 24 de septiembre de 2010

-/-En la Tormenta-/-

Veo el cosmos parpadeando en tu sonrisa, rezándole a las deidades ocultas en las profundidades de tus cejas. Y en vista de la perdida de unas cuantas de mis plumas, he notado que no sonríes como antes.
Quizás ese temblor en las comisuras de los labios no sea más que la húmeda revolución de tu lengua husmeando en la privacidad de los dientes.
Tampoco a mí me llueven flores como antes.
Probablemente ese movimiento de nariz sirva para contener las lágrimas que quieren parir los ojos. Hay quiebre de voluntades y de voces.
 Cómo te iba diciendo: Ya tú no sonríes y tampoco a mí me llueven flores como antes.

domingo, 19 de septiembre de 2010

-/-De Profundis-/-

Me perdí junto a mis flores y nuestras tardes a escondidas;  
Se adueñaron de mí 
Cansancio y unos pobres versos.

Ay de ti, insensata, que te revuelves entre tus cabellos
Y te patean tus propias huellas.

Vuelve hacia mí, esos tus ojos
Misericordiosos,
Que me han de juzgar mientras me ahogo en este valle de
Lágrimas.


sábado, 18 de septiembre de 2010

-/-La Reina-/-

El día en que mis fuegos se cruzaron con tus aguas; 

Ese día destrocé el retrato familiar que tanto celebraban.

El día en que mi lengua se perdía en tus palabras;

Me volví dictadora en tu pecho;

Reina de estrellas y campanas.